
Identificar, clasificar, documentar y dar una segunda vida al patrimonio recuperado
Taxonomía RCP de materiales de derribo y recuperados
Un lenguaje común para identificar, clasificar, documentar y dar una segunda vida al patrimonio recuperado
Autores
Jiménez Galindo, José Francisco
Máster en Dirección de Empresas, IE, Madrid.
Presidente de la Sociedad Española para la Recuperación y Conservación del Patrimonio Arquitectónico.
Velázquez Vertti, Cecilia
Arquitecto, Universidad de Puebla, México.
Experta en restauración del patrimonio.
Redactora de la Carta de Declaración de la Lista del Patrimonio de la Hispanidad.
Sastre Ibarreche, María Isabel
Ingeniero Informático, Universidad Politécnica de Madrid.
Experta en Inteligencia Artificial.
Vicepresidente de Salvo Ibérica.
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Resumen
La Taxonomía RCP de materiales de derribo y recuperados, impulsada por Recoupage, propone un sistema común para identificar, clasificar y describir elementos recuperados de construcciones, instalaciones y conjuntos patrimoniales, con el fin de facilitar su conservación, trazabilidad, intercambio, comercialización y reutilización.
Su rasgo diferencial frente a otras clasificaciones existentes es que parte de una pregunta previa: ¿qué es este objeto recuperado? RCP conserva la identidad original del elemento —puerta, reja, viga, radiador, sanitario, etc.— aunque posteriormente reciba un uso distinto. La reutilización modifica su historia de uso, pero no su identidad taxonómica.
El sistema se articula en grupos, categorías, subcategorías y modelos, y añade variables descriptivas normalizadas como material principal, acabado, color y estado de conservación. Para facilitar su utilización práctica emplea códigos breves y normalizados.
RCP adopta el español como lengua vehicular y se plantea como una clasificación abierta y construida por consenso. El artículo analiza asimismo sus principales antecedentes internacionales —LER/EWC, Uniclass, IFC/buildingSMART, BAMB, Madaster y normas ISO— y plantea que RCP no pretende sustituirlos, sino cubrir el espacio específico existente entre la demolición y la reutilización.
Su objetivo es avanzar hacia una Clasificación Internacional de Materiales de Derribo y Recuperados, interoperable con otros sistemas y capaz de preservar la identidad del objeto durante todo su tránsito hacia una nueva vida.
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1. Introducción
La recuperación de materiales procedentes de edificios históricos, rehabilitaciones, desmontajes y derribos plantea una cuestión previa a cualquier política eficaz de conservación y reutilización: para preservar, documentar e intercambiar adecuadamente un elemento es necesario poder identificarlo y denominarlo de una manera común.
Puertas, ventanas, rejas, vigas, pavimentos, radiadores, sanitarios, muebles, elementos ornamentales y multitud de piezas históricas pueden sobrevivir a los edificios para los que fueron creados. Algunos vuelven a utilizarse con su función original; otros reciben nuevos usos y otros permanecen almacenados durante años a la espera de encontrar un nuevo destino.
Este patrimonio se encuentra disperso entre propietarios, recuperadores, almacenes, empresas, asociaciones, administraciones, anticuarios, arquitectos, restauradores y particulares. La ausencia de una clasificación compartida dificulta su inventario, localización, intercambio, estudio y reutilización.
La Taxonomía RCP de materiales de derribo y recuperados nace para dar respuesta a esta necesidad mediante un sistema común de identificación y clasificación.
Su propósito es crear un nomenclátor abierto, comprensible, escalable e interoperable, capaz de permitir que entidades y profesionales diferentes hablen de un mismo elemento utilizando un lenguaje compartido.
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2. ¿Por qué se denomina Taxonomía RCP?
La denominación Taxonomía RCP procede de Recoupage, iniciativa desde la que se impulsa este sistema común de clasificación de materiales de derribo y recuperados.
La elección de las siglas RCP posee, además, un valor deliberadamente evocador. Coinciden con las utilizadas habitualmente en español para referirse a la reanimación cardiopulmonar, asociación que facilita recordar cuál es la finalidad última del proyecto.
En medicina, una RCP persigue recuperar funciones vitales y ofrecer una nueva oportunidad de vida. En el ámbito del patrimonio, la Taxonomía RCP persigue conceptualmente algo semejante: identificar, documentar, conservar y relacionar materiales que han terminado su primera vida útil para facilitar que puedan comenzar una segunda.
Una puerta retirada de un edificio, una viga desmontada, una reja, un pavimento, un radiador histórico o una pieza de piedra no tienen por qué convertirse en residuos por el hecho de haber concluido la vida del inmueble al que pertenecían.
Pueden ser recuperados, identificados, conservados y puestos nuevamente en circulación.
La coincidencia de las iniciales proporciona así una imagen conceptual y mnemotécnica especialmente adecuada:
RCP aplicada al patrimonio significa intervenir antes de que un material recuperable pierda definitivamente su utilidad, su identidad o su memoria, para facilitarle una segunda vida.
Las siglas cumplen, por tanto, una doble función: identifican la iniciativa Recoupage y recuerdan la finalidad esencial de su taxonomía: evitar que aquello que todavía posee valor sea tratado como un residuo y facilitar su reincorporación a un nuevo ciclo de vida.
RCP · Recoupage
Una taxonomía para identificar el patrimonio recuperado y darle una segunda vida.
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3. Qué entiende RCP por materiales de derribo y recuperados
La Taxonomía RCP parte de una concepción amplia del patrimonio recuperable.
Son materiales de derribo y recuperados aquellos elementos susceptibles de ser rescatados de una construcción, instalación o conjunto patrimonial y que conservan un valor material, funcional, histórico, documental, artístico, artesanal, cultural o ambiental que justifica su conservación o reutilización.
El concepto no se limita, por tanto, a los materiales estrictamente constructivos.
Junto a una viga, una teja o un pavimento pueden recuperarse una puerta, una bañera, una lámpara, una mesa, una reja, un radiador o numerosos objetos muebles vinculados a la historia de un edificio o de quienes lo habitaron.
La recuperación supone reconocer que el final de la vida de una construcción no tiene por qué significar el final de la vida de los elementos que la componen.
RCP pretende proporcionar el lenguaje necesario para identificarlos antes de que pierdan su contexto, se dispersen, pierdan su identidad o sean destruidos.
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4. Antecedentes internacionales y espacio propio de la Taxonomía RCP
La Taxonomía RCP no parte de un vacío clasificatorio. Existen importantes sistemas internacionales para clasificar residuos, materiales, productos, componentes y elementos constructivos, así como iniciativas orientadas a crear pasaportes de materiales destinados a favorecer la economía circular.
Sin embargo, existe una diferencia conceptual fundamental.
Hasta donde alcanza el análisis realizado para el desarrollo de RCP, no se ha identificado una taxonomía internacional consolidada concebida específicamente para clasificar el elemento arquitectónico recuperado de un derribo como objeto individual susceptible de conservación, intercambio, comercialización y reutilización.
Ese matiz constituye precisamente el espacio que pretende ocupar RCP.
4.1. Lista Europea de Residuos (LER/EWC)
La Lista Europea de Residuos (LER/EWC) constituye uno de los principales antecedentes administrativos.
La clasificación europea dedica su capítulo 17 a los residuos de construcción y demolición y diferencia, entre otros, hormigón, ladrillos, tejas y materiales cerámicos, madera, vidrio, plástico, metales, tierras, materiales aislantes y materiales de construcción a base de yeso.
Su finalidad es esencialmente administrativa y ambiental: clasificar residuos para gestionarlos adecuadamente.
RCP adopta una perspectiva diferente.
Cuando una puerta histórica o una viga antigua entra en el régimen de residuos, su composición material adquiere necesariamente una importancia fundamental. Para una estrategia de recuperación patrimonial interesa, sin embargo, actuar antes de que esa transición provoque una pérdida conceptual de identidad.
Una puerta no es solamente madera. Una reja no es solamente hierro.
RCP pretende identificar aquello que todavía puede conservarse como objeto, componente o producto reutilizable antes de que quede reducido conceptualmente a materia residual.
4.2. Uniclass
Uniclass, desarrollado en el Reino Unido, constituye uno de los antecedentes clasificatorios más interesantes.
Organiza información sobre complejos, entidades, espacios, actividades, elementos y funciones, sistemas, productos, materiales, propiedades y otras dimensiones del entorno construido. Su evolución incorpora además conceptos relacionados con deconstrucción, demolición, recuperación, reutilización y reacondicionamiento.
Sin embargo, Uniclass constituye una clasificación general del sector de la construcción y del entorno construido. No nace específicamente como nomenclátor internacional destinado a identificar individualmente objetos recuperados de derribo para su posterior almacenamiento, intercambio, comercialización y reutilización.
4.3. IFC / buildingSMART
Otro antecedente imprescindible es IFC —Industry Foundation Classes—, desarrollado en el ecosistema buildingSMART y ampliamente utilizado para la interoperabilidad BIM.
IFC permite representar digitalmente elementos como muros, vigas, columnas, forjados, cubiertas, escaleras, ventanas o puertas y asociarles materiales, propiedades y relaciones.
Su importancia para RCP es evidente: demuestra que la identidad de los elementos constructivos puede conservarse mediante estructuras normalizadas de información.
Sin embargo, IFC está fundamentalmente concebido para la representación digital e interoperabilidad de los edificios y activos construidos, no específicamente para organizar un almacén o mercado internacional de piezas recuperadas.
La correspondencia futura RCP ↔ IFC resulta, por ello, especialmente interesante.
4.4. BAMB — Buildings As Material Banks
El proyecto europeo BAMB —Buildings As Material Banks— se aproxima mucho más conceptualmente a la filosofía de Recoupage.
Entre sus aportaciones destacan los Materials Passports, conjuntos estructurados de información destinados a conservar datos sobre materiales, productos y componentes para favorecer su recuperación y reutilización.
Su filosofía responde a una idea muy próxima a RCP: los edificios pueden entenderse como bancos temporales de materiales y componentes.
Sin embargo, un pasaporte y una taxonomía cumplen funciones diferentes.
BAMB se pregunta fundamentalmente qué información debe acompañar a materiales y componentes para facilitar su futura recuperación.
RCP plantea previamente:
¿Qué objeto tenemos delante?
Ambos planteamientos son, por tanto, potencialmente complementarios.
4.5. Madaster
Madaster constituye otro referente relacionado con la circularidad de los materiales de construcción.
Permite registrar materiales y productos incorporados a edificios, conservando información destinada a mantener su conocimiento y valor durante el ciclo de vida y favorecer futuras operaciones de recuperación y reutilización.
Nuevamente, estamos fundamentalmente ante un sistema de registro y pasaporte de materiales y edificios, mientras que RCP pretende desarrollar específicamente un nomenclátor de identidad para objetos recuperados.
4.6. Normas ISO para materiales reciclados
Existen asimismo normas internacionales destinadas a materiales reciclados concretos.
Por ejemplo, ISO 18985:2025 establece principios relacionados con el empleo de áridos reciclados para hormigón procedentes principalmente de hormigón utilizado y residuos de construcción y demolición.
Estas normas son esenciales para reincorporar materiales procesados al ciclo productivo, pero su objeto es diferente.
RCP concentra su atención precisamente en aquellos casos en los que todavía existe un objeto reconocible cuya individualidad merece conservarse.
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5. La oportunidad para RCP: conservar la identidad del objeto
La comparación de estos antecedentes permite identificar con precisión el espacio conceptual de RCP.
Sistema Pregunta fundamental
LER / clasificaciones de residuos ¿De qué material o tipo de residuo se trata?
IFC / Uniclass ¿Qué elemento, producto o función representa dentro del entorno construido?
BAMB / Madaster ¿Qué información debemos conservar para favorecer su recuperación y reutilización?
Normas de reciclado ¿Cómo puede reincorporarse un material procesado al ciclo productivo?
RCP ¿Qué es este objeto recuperado?
Solamente después de establecer esa identidad, RCP pregunta:
¿Qué función tenía? ¿Qué modelo es? ¿De qué material está hecho? ¿Qué acabado presenta? ¿De qué color es? ¿En qué estado se encuentra?
Para RCP, por tanto:
La identidad precede a la materia.
Una puerta recuperada es, antes que nada, una puerta. Posteriormente se determinará si es de madera, metal u otro material.
Este principio permite preservar una información que puede desaparecer cuando el objeto se contempla exclusivamente como materia prima.
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6. El espacio entre la demolición y la reutilización
Puede definirse así el ámbito específico que RCP pretende ocupar.
En un extremo se encuentra el edificio existente, susceptible de ser descrito mediante sistemas de información constructiva.
En el otro se encuentra el residuo material, susceptible de clasificación, tratamiento, reciclaje y reincorporación como materia prima.
Entre ambos existe un espacio decisivo para la economía circular y la conservación patrimonial:
el elemento desmontado que ha abandonado su edificio pero todavía conserva su identidad y puede volver a utilizarse.
Una puerta retirada sigue siendo una puerta.
Una viga desmontada sigue siendo una viga.
Un radiador histórico sigue siendo un radiador.
Una reja recuperada sigue siendo una reja.
Es precisamente en este espacio entre la deconstrucción y la reutilización donde RCP pretende actuar.
Su finalidad no es competir con las clasificaciones existentes, sino cubrir la discontinuidad existente entre ellas.
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7. Interoperabilidad: relacionar en lugar de sustituir
RCP debe diseñarse desde el principio con vocación de interoperabilidad.
Cuando exista correspondencia, una categoría o subcategoría RCP podrá relacionarse con códigos, entidades o registros pertenecientes a otros sistemas:
RCP ↔ LER/EWC
RCP ↔ Uniclass
RCP ↔ IFC/buildingSMART
RCP ↔ BAMB
RCP ↔ Madaster
RCP ↔ normas ISO aplicables
No todas estas relaciones serán necesariamente biunívocas. Un único elemento RCP puede contener varios materiales que reciban clasificaciones diferentes en un sistema de residuos, mientras que determinadas entidades IFC pueden requerir una mayor precisión tipológica dentro de RCP.
Por ello, el objetivo deberá ser desarrollar tablas de correspondencia, no fusionar sistemas creados con finalidades distintas.
Idealmente, la información debería acompañar al objeto a través de una secuencia semejante:
EDIFICIO → DESMONTAJE → IDENTIFICACIÓN RCP → ALMACENAMIENTO → INTERCAMBIO O MERCADO → REUTILIZACIÓN → NUEVO EDIFICIO
RCP ocuparía así el espacio necesario para mantener la identidad del elemento durante su tránsito de una vida útil a otra.
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8. El español como lengua vehicular
La lengua de referencia de la Taxonomía RCP es el español.
Esta elección responde conjuntamente a criterios demográficos, territoriales, culturales y lingüísticos.
El español reúne una de las mayores comunidades de hablantes nativos del mundo, una importante población que lo utiliza como segunda lengua, una elevada transmisión generacional y una extraordinaria extensión geográfica, especialmente entre Europa y América.
Para una taxonomía patrimonial existe además una consideración particularmente relevante.
El español pertenece al ámbito lingüístico de raíz grecolatina y comparte una parte sustancial de su terminología culta y técnica con las lenguas de territorios que concentran una parte extraordinaria del patrimonio histórico occidental y mediterráneo, especialmente Italia, Francia, España, Portugal y Grecia.
A su vez, la fuerte presencia del léxico latino y griego en la terminología científica, arquitectónica, artística y técnica hace que numerosas raíces resulten también familiares en el mundo anglófono.
Por la combinación de número de hablantes nativos, hablantes como segunda lengua, crecimiento y continuidad generacional, extensión territorial y proximidad terminológica con grandes culturas patrimoniales, el español reúne condiciones especialmente favorables para actuar como lengua vehicular de RCP.
Esta elección no establece una jerarquía entre idiomas.
La taxonomía está concebida para admitir equivalencias en otras lenguas. El español constituye la lengua de referencia del nomenclátor, mientras traducciones, sinónimos, denominaciones históricas, comerciales y variantes territoriales podrán incorporarse como información asociada.
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9. Una clasificación construida por consenso
RCP tiene vocación de ser una clasificación de consenso, no el catálogo particular de una empresa, colección o institución.
En su desarrollo participan o aportan criterios entidades e iniciativas relacionadas con la recuperación, conservación, documentación, reutilización y gestión del patrimonio, especialmente dentro del ámbito hispanista, como Serecopa —Sociedad Española para la Recuperación y Conservación del Patrimonio Arquitectónico—, Salvo Ibérica, Somarecopa —Sociedad Madrileña para la Recuperación y Conservación Arquitectónica—, Reinos de España, Instituto Fidentia y QR Nomenclator, entre otras.
El grupo de trabajo RCP permanece abierto a profesionales, especialistas, asociaciones, fundaciones y otras entidades que compartan estos objetivos, especialmente aquellas con vocación:
patrimonial · recuperadora · ecologista · economía social
Arquitectos, restauradores, historiadores, arqueólogos, recuperadores de materiales, artesanos, anticuarios, paisajistas, especialistas en materiales, gestores de residuos, investigadores y profesionales de la economía circular pueden contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de las distintas familias del nomenclátor.
El objetivo es construir progresivamente un lenguaje técnico compartido susceptible de utilización por organizaciones, profesionales y sistemas de información diferentes.
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10. Los cuatro grandes grupos RCP
RCP distingue inicialmente cuatro grandes grupos:
I. Materiales arquitectónicos
II. Materiales muebles
III. Elementos de jardín
IV. Materiales fungibles
I. Materiales arquitectónicos
Comprenden aquellos elementos cuya esencia original está directamente relacionada con la construcción, configuración, funcionamiento o equipamiento permanente de un edificio.
II. Materiales muebles
Agrupan objetos que, aun formando parte de un ambiente arquitectónico o poseyendo interés histórico y patrimonial, presentan naturaleza mueble.
III. Elementos de jardín
Los Elementos de jardín constituyen un grupo propio por presentar características funcionales, materiales y tipológicas suficientemente identificables.
Existe además una importante razón relacionada con la recuperación contemporánea.
La proliferación de jardines privados y públicos, patios, terrazas y proyectos de paisajismo ha convertido estos espacios en extraordinarios receptores de productos y subproductos procedentes del derribo.
Piedras, ladrillos, pavimentos, pilas, fuentes, rejas, vigas y numerosos elementos recuperados encuentran en el jardín posibilidades de reutilización particularmente amplias.
Los jardines poseen así una extraordinaria capacidad de absorción de productos y subproductos recuperados, favoreciendo la economía circular y prolongando su vida útil.
No obstante, un elemento arquitectónico trasladado a un jardín no cambia por ello de grupo. Una reja utilizada como soporte vegetal continúa siendo taxonómicamente una reja. Solo pertenecen al grupo Elementos de jardín aquellos objetos cuya esencia original corresponda a dicho ámbito.
IV. Materiales fungibles
Constituyen el cuarto grupo general. Su desarrollo categorial queda reservado para una fase posterior del proyecto.
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11. Principio de identidad original
Uno de los principios esenciales de RCP consiste en distinguir la identidad original del elemento de sus posibles usos posteriores.
Los materiales recuperados poseen una extraordinaria capacidad de transformación funcional.
Una puerta puede convertirse en mesa; una pila, en jardinera; una reja de ventana, en soporte vegetal; una viga, en banco.
Pero esos nuevos usos no modifican la identidad taxonómica RCP.
La clasificación se basa en la esencia inicial reconocible del elemento y en la función para la que originalmente fue concebido.
Por tanto:
La reutilización modifica la historia de uso de un objeto, pero no modifica su identidad taxonómica.
Una puerta reutilizada como cabecero continúa siendo una puerta. Una reja de ventana instalada en un jardín continúa siendo una reja de ventana.
La nueva utilización puede y debe documentarse cuando resulte relevante, pero no sustituye la clasificación de origen.
Este principio permite preservar simultáneamente la memoria del elemento y favorecer su reutilización.
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12. Arquitectura de la Taxonomía RCP
La estructura jerárquica básica es:
GRUPO → CATEGORÍA → SUBCATEGORÍA → MODELO → ELEMENTO
El modelo es un nivel opcional.
Grupo
Determina el gran ámbito patrimonial.
Categoría: la esencia
La categoría responde fundamentalmente a:
¿Qué es?
Por tanto:
La categoría describe la esencia del elemento.
Subcategoría: la función
La subcategoría precisa fundamentalmente:
¿Para qué fue concebido o qué tipología funcional presenta?
Por tanto:
La subcategoría describe su función o tipología funcional.
Por ejemplo:
RJ — Reja
puede dividirse en:
RJ01 — Reja de puerta
RJ02 — Reja de ventana
RJ03 — Balcón
Modelo
Cuando resulte pertinente se incorpora el modelo, que permite distinguir tipologías reconocibles dentro de una subcategoría.
Por ejemplo:
RD01 — Radiadores de Época
puede contener los modelos:
Odonnell, Cánovas, Jovellar, Dato, Maura y Silvela.
Las denominaciones históricas, comerciales o equivalentes pueden conservarse entre paréntesis:
Cánovas (Burlington).
Elemento
El último nivel corresponde al objeto físico individual, susceptible de recibir un número propio de inventario.
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13. Cómo se eligen los acrósticos RCP
Las categorías reciben un acróstico de dos letras.
El objetivo es conseguir códigos breves, intuitivos, inequívocos y fácilmente utilizables tanto por personas como por sistemas informáticos.
Como principio general se seleccionan dos consonantes significativas de la denominación, preferentemente las primeras que permitan reconocerla:
RD — Radiadores
ML — Molduras
SN — Sanitarios
PN — Panelados
La regla no es mecánica. Cuando pueda producir ambigüedad, prevalecen la unicidad, inteligibilidad y capacidad de identificación.
Cuando una característica esencial permite distinguir dos categorías estrechamente relacionadas, la segunda letra puede expresarla directamente:
PS — Puerta simple
PM — Puerta múltiple
VS — Ventana simple
VM — Ventana múltiple
CS — Contraventana simple
CM — Contraventana múltiple
El acróstico se convierte así en una primera unidad de información y no en un código arbitrario.
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14. Clasificación y descripción: dos niveles diferentes
RCP diferencia deliberadamente entre clasificar un elemento y describir el ejemplar concreto.
Dos objetos pueden pertenecer a la misma categoría y subcategoría y, sin embargo, estar realizados en materiales diferentes, presentar distintos acabados o colores y encontrarse en estados de conservación muy diversos.
Por ello se incorporan cuatro variables descriptivas fundamentales:
* Material principal
* Acabado exterior
* Color
* Estado de conservación
El modelo, cuando proceda, complementa la identidad tipológica del elemento.
Esta separación evita multiplicar innecesariamente categorías.
La taxonomía identifica; los atributos describen.
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15. Codificación normalizada RCP
Para facilitar la utilización práctica en inventarios, almacenes, catálogos, bases de datos, etiquetas, códigos QR y sistemas automatizados, los campos fundamentales poseen una longitud fija:
Variable Código
Identidad / categoría 2 letras
Subcategoría 2 números
Material principal 2 letras
Acabado exterior 2 números
Color 2 letras
Estado de conservación 2 números
El núcleo taxonómico se compone de:
2 letras + 2 números
Así:
RJ02
significa:
RJ → Reja
02 → Reja de ventana
Cuando sea necesaria una descripción ampliada, la estructura será:
IDENTIDAD · SUBCATEGORÍA · MATERIAL · ACABADO · COLOR · ESTADO
Formalmente:
AA · 00 · AA · 00 · AA · 00
Los nomenclátores específicos correspondientes a materiales, acabados, colores y estados de conservación deberán desarrollarse y consensuarse progresivamente.
La estructura modular permite emplear solamente RJ02 cuando basta con conocer la clasificación o ampliar el código cuando se necesita una identificación técnica detallada.
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16. Taxonomía RCP de Materiales Arquitectónicos
El primer grupo desarrollado sistemáticamente es el de Materiales arquitectónicos.
PS · Puerta simple
* PS01 — Interior opaca
* PS02 — Interior cristalera
* PS03 — Exterior opaca
* PS05 — Balconera
* PS06 — Puerta de armario
* PS07 — Corredera
* PS08 — Cámara frigorífica
PM · Puerta múltiple
* PM01 — Interior opaca
* PM02 — Interior cristalera
* PM03 — Exterior opaca
* PM05 — Balconera
* PM06 — Puerta de armario
* PM07 — Corredera
* PM08 — Cámara frigorífica
VS · Ventana simple
* VS01 — Batientes
* VS02 — De guillotina
* VS03 — Correderas
* VS99 — Otras
VM · Ventana múltiple
* VM01 — Batientes
* VM02 — De guillotina
* VM03 — Correderas
* VM99 — Otras
CS · Contraventana simple
* CS01 — De lamas
* CS02 — Opacas
* CS03 — En Z
* CS99 — Otras
CM · Contraventana múltiple
* CM01 — De lamas
* CM02 — Opacas
* CM03 — En Z
* CM99 — Otras
PR · Persianas
* PR01 — Enrollables
* PR99 — Otras
SL · Suelos
* SL01 — Pino Insigne
* SL02 — Pino Melis
* SL03 — Roble
* SL04 — Iroco / Ipe
* SL05 — Castaño
* SL06 — Jatoba
* SL07 — Otras maderas
* SL08 — Baldosas de madera
* SL09 — Mármol
* SL10 — Baldosa hidráulica
* SL11 — Barro
* SL12 — Suelos de piedra
* SL99 — Otros suelos
ST · Estructuras
* ST01 — Vigas
* ST02 — Pilares
* ST03 — Cornisas
* ST04 — Capiteles
* ST05 — Canecillos
* ST08 — Ladrillo
* ST09 — Teja
* ST99 — Otros
Los códigos ST06 y ST07 permanecen vacantes.
SC · Escaleras
* SC01 — Escalones (huellas y tabicas)
* SC02 — Barandillas
* SC03 — Balaustres
* SC04 — Remates de escalera
* SC05 — Pasamanos
* SC06 — Zancas
* SC99 — Otros
PN · Panelados
* PN99 — Otros / panelados
ML · Molduras
* ML01 — Jambas
* ML02 — Plintos
* ML03 — Plafones
* ML04 — Junquillos
* ML99 — Otros
RD · Radiadores
RD01 · Radiadores de Época
Modelos:
* Odonnell (Gladstone)
* Cánovas (Burlington)
* Jovellar (Liberty)
* Dato (Rococó)
* Maura
* Silvela (Modernista)
RD02 · Radiadores Clásicos
Modelos:
* Isabelino con patas (Clásico, Victoriano)
* Isabelino sin patas
* Felguera (Etonian)
RD99 · Otros radiadores
CH · Chimeneas
* CH01 — Chimeneas
* CH02 — Estufas
* CH99 — Otros
RJ · Rejas
* RJ01 — Rejas de puerta
* RJ02 — Rejas de ventana
* RJ03 — Balcones
* RJ99 — Otras rejas
SN · Sanitarios
* SN01 — Bañeras
* SN02 — Platos de ducha
* SN03 — Pilas de lavabo
* SN04 — Pies de lavabo
* SN05 — Inodoros
* SN06 — Bidets
* SN07 — Fregaderos
* SN08 — Lavaderos
* SN99 — Otros
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17. RCP como propuesta de Clasificación Internacional
RCP puede evolucionar desde un nomenclátor práctico para recuperadores hacia una propuesta de Clasificación Internacional de Materiales de Derribo y Recuperados.
Su espacio específico puede definirse mediante cuatro características:
identidad del objeto + procedencia de la recuperación + posibilidad de reutilización + interoperabilidad
RCP no pretende sustituir las clasificaciones de residuos.
No pretende sustituir IFC ni Uniclass.
No pretende sustituir los pasaportes de materiales.
Tampoco pretende sustituir las normas técnicas relativas al reciclaje.
Su función específica es:
conservar la identidad del objeto durante el tránsito entre el edificio del que procede y la nueva vida que pueda recibir.
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18. Conclusiones
La recuperación de materiales procedentes de edificios históricos, rehabilitaciones, deconstrucciones y derribos constituye simultáneamente una cuestión patrimonial, ambiental, económica y documental.
La reutilización prolonga la vida de objetos y materiales, reduce la generación de residuos y disminuye la necesidad de consumir nuevos recursos. Pero para que esa recuperación sea plenamente efectiva resulta necesario preservar también la identidad y la información asociadas al elemento recuperado.
La principal aportación conceptual de RCP consiste en situar la identidad original del objeto antes que su composición material o su posible destino posterior.
Una puerta continúa siendo una puerta después de ser desmontada; una viga continúa siendo una viga; una reja de ventana mantiene esa identidad aunque posteriormente sea utilizada como elemento ornamental de un jardín.
Este principio permite ocupar un espacio específico respecto de los principales sistemas internacionales analizados. Las clasificaciones de residuos identifican flujos y materiales; IFC y Uniclass estructuran información sobre el entorno construido; BAMB y Madaster conservan información destinada a favorecer la circularidad; y las normas técnicas regulan materiales y procesos concretos.
RCP no pretende sustituir estos instrumentos, sino complementarlos, proporcionando una clasificación específicamente orientada al objeto recuperado durante su tránsito entre el edificio de procedencia y su nueva utilización.
La estructura propuesta —grupo, categoría, subcategoría y, cuando proceda, modelo— permite organizar los materiales recuperados mediante una jerarquía sencilla y extensible.
La categoría describe la esencia del elemento.
La subcategoría describe fundamentalmente su función.
El modelo permite reconocer tipologías particulares cuando resulte necesario.
Y material, acabado, color y estado de conservación describen el ejemplar sin modificar su identidad taxonómica.
La utilización de códigos normalizados —dos letras para categoría, dos números para subcategoría, dos letras para material, dos números para acabado, dos letras para color y dos números para estado— pretende hacer RCP operativo tanto para las personas como para inventarios, almacenes, bases de datos, catálogos digitales, códigos QR y futuros sistemas automatizados.
La elección del español como lengua vehicular, acompañada de equivalencias terminológicas en otros idiomas, pretende proporcionar al sistema una amplia proyección internacional y facilitar especialmente su implantación en el espacio cultural hispano y su relación con las grandes tradiciones patrimoniales de raíz grecolatina.
Un proyecto abierto y todavía en desarrollo
La presente propuesta constituye una primera fase de desarrollo de la Taxonomía RCP.
En ella se establecen sus fundamentos conceptuales, principios metodológicos, estructura de codificación y el primer nomenclátor desarrollado sistemáticamente: el correspondiente a los Materiales arquitectónicos.
Queda por desarrollar y consolidar la taxonomía correspondiente a los otros tres grandes grupos:
II. Materiales muebles, que comprenderán los objetos muebles recuperados con interés funcional, histórico, artesanal, cultural o patrimonial.
III. Elementos de jardín, que requieren un desarrollo específico por sus características propias y por la extraordinaria capacidad de jardines, patios y espacios exteriores para incorporar elementos recuperados y favorecer su reutilización.
IV. Materiales fungibles, cuyas categorías y criterios de clasificación deberán definirse mediante las siguientes fases de trabajo.
Estos grupos deberán desarrollarse siguiendo los mismos principios aplicados a los Materiales arquitectónicos: identidad original, diferenciación entre categoría y subcategoría, incorporación del modelo cuando proceda, separación entre taxonomía y atributos descriptivos, codificación normalizada, interoperabilidad y consenso.
Paralelamente deberán desarrollarse los nomenclátores transversales correspondientes a materiales principales, acabados exteriores, colores y estados de conservación.
Otro objetivo prioritario será establecer tablas de correspondencia con LER/EWC, Uniclass, IFC/buildingSMART, BAMB, Madaster y otros estándares internacionales.
RCP debe considerarse, por tanto, una taxonomía abierta, modular y evolutiva. La publicación de la clasificación de Materiales arquitectónicos no representa el final del proceso, sino la definición de una metodología susceptible de extenderse progresivamente al conjunto de materiales de derribo y recuperados.
Idealmente, el desarrollo futuro permitirá mantener una continuidad informativa:
Edificio de origen → desmontaje → identificación RCP → documentación → almacenamiento → intercambio o comercialización → reutilización → nueva ubicación
De este modo, recuperar deja de significar únicamente salvar materia para significar también salvar identidad, información y memoria.
La aspiración de Recoupage es que RCP pueda evolucionar mediante consenso hacia una verdadera Clasificación Internacional de Materiales de Derribo y Recuperados, proporcionando un lenguaje común a quienes trabajan en la conservación, recuperación y reutilización del patrimonio.
Su filosofía puede resumirse en cuatro acciones:
Recuperar para conservar.
Identificar para conocer.
Clasificar para relacionar.
Relacionar para reutilizar.
Y en un principio que sintetiza el sentido último del sistema:
Un elemento recuperado debe conservar la identidad de aquello que fue, aunque encuentre una nueva utilidad para aquello que será.
En esa continuidad entre pasado y futuro reside precisamente el significado de RCP · Recoupage: evitar que un elemento que todavía conserva valor se convierta innecesariamente en residuo y proporcionarle, mediante su recuperación e identificación, la oportunidad de una segunda vida.

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